16 versículos con la frase «no temas» · EVBM
Mira, Jehová tu Dios ha puesto la tierra ante ti: sube y toma posesión de ella, tal como te lo dijo Jehová, el Dios de tus antepasados; no temas ni te desanimes.
Jehová mismo es quien marcha delante de ti; él estará contigo, no te faltará ni te abandonará: no temas, ni te acobardes.
Jael salió a recibir a Sísara y le dijo: Pasa, mi señor, pasa a mi tienda, y no temas. Él entró en la tienda y ella lo tapó con una colcha.
Y al tiempo de morir, las mujeres que estaban junto a ella le decían: No temas, porque has dado a luz un hijo. Mas ella no respondió ni lo tuvo en cuenta.
Entonces serás prosperado, si te empeñas en cumplir los estatutos y decretos que Jehová prescribió a Moisés para Israel; esfuérzate y ten ánimo; no temas ni desmayes.
Y David dijo a Salomón su hijo: Sé fuerte y valiente, y hazlo; no temas ni desmayes, porque Jehová Dios, mi Dios, estará contigo; no te faltará ni te desamparará hasta que concluyas toda la obra para el servicio de la casa de Jehová.
No temas el pavor repentino, ni la desolación de los impíos cuando venga.
Esto dice Jehová, quien te hizo, y te modeló en el seno, y te auxiliará: No temas, oh Jacob, siervo mío; y tú, Jesurún, a quien elegí.
Así que tú, Jacob, siervo mío, no temas, dice Jehová; no te desanimes, Israel; pues mira, yo te salvaré de lejos, y a tu linaje de la tierra donde está cautivo; Jacob volverá, y vivirá en reposo y en calma, y nadie lo hará temblar.
Y tú, Hijo del Hombre, no les tengas miedo ni temas sus palabras, aunque haya zarzas y espinos contigo y habites entre escorpiones; no temas sus palabras ni te desanimes ante sus rostros, aunque sean casa rebelde.
Pero mientras él meditaba en estas cosas, he aquí que un ángel de Jehová se le manifestó en sueños, diciendo: José, descendiente de David, no temas recibir a María como esposa tuya, pues lo que ha sido concebido en ella proviene del Espíritu Santo.
Mas Jesús, apenas oyó lo que se decía, dice al jefe de la sinagoga: No temas; tan solo ten fe.
No temas, hija de Sion: mira, tu Rey viene, montado sobre la cría de una asna.
que me dijo: No temas, Pablo; es preciso que te presentes ante César; y he aquí que Dios te ha dado a todos los que navegan contigo.
Y cuando lo vi, caí como muerto a sus pies. Entonces puso sobre mí su mano derecha, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el postrero:
No temas nada de lo que has de sufrir; he aquí que el diablo echará a algunos de entre vosotros en prisión, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días; persevera fiel hasta la muerte, y te daré la corona de vida.