Apocalipsis 2:19–29. 19 Conozco tus obras, y tu amor, y tu servicio, y tu fe, y tu paciencia, y tus obras; y que las últimas superan a las primeras. 20 Sin embargo, tengo contra ti algunas cosas, porque permites a aquella mujer Jezabel, que se llama a sí misma profetisa, instruir y engañar a mis siervos para que fornicen y coman cosas inmoladas a los ídolos. 21 Y le concedí tiempo para arrepentirse de su fornicación; y no se arrepintió. 22 He aquí que la postraré en un lecho, y a quienes adulteran con ella los hundiré en gran tribulación, si no se arrepienten de sus obras. 23 Y a sus hijos los heriré de muerte; y todas las iglesias conocerán que yo soy quien escudriña los riñones y los corazones; y retribuiré a cada uno de vosotros según vuestras obras. 24 Mas a vosotros os digo, a los restantes de Tiatira, a todos los que no sostenéis esa doctrina ni habéis conocido, según ellos hablan, las profundidades de Satanás: no echaré sobre vosotros otra carga. 25 Solamente retened firmemente lo que ya tenéis, hasta que yo venga. 26 Al vencedor, que guarde mis obras hasta el final, le otorgaré dominio sobre las naciones; 27 y las gobernará con una vara de hierro; serán quebradas en pedazos como vasos de alfarero, según yo mismo lo recibí de mi Padre. 28 Y le entregaré el lucero de la mañana. 29 Quien tenga oído, atienda a lo que el Espíritu pronuncia a las iglesias.